Reseña: Assassin’s Creed Valhalla

Por José Toro - Publicado diciembre 13, 2020 1:23 pm


Desde hace un tiempo que los Vikingos están de moda y Ubisoft ha querido aprovechar esto para dar a su juego de mundo abierto la oportunidad de mostrar su valía en los terrenos nórdicos continuando la tendencia de tomar una época histórica y darnos un jardín de juegos para entretenernos.

Assassin’s Creed Valhalla nos pone en los zapatos de Eivor, quien luego de perder a sus padres tras el ataque de una banda vikinga enemiga, buscará junto con su hermano adoptivo sigurd tomar venganza contra este clan vikingo, recuperando su honor y cerrando este capítulo de su vida.

Si bien esta historia de venganza familiar puede ser la fuerza motivacional para todo el juego como ya lo ha sido anteriormente, esta constituye sólo el prólogo que dura entre 4 a 6 horas para luego mostrarnos como Eivor y su hermano deciden irse a Inglaterra debido a eventos históricos que con los que no estaban de acuerdo dentro de Noruega.

Así mismo, la conexión con los asesinos es muy vaga, en resumidas Eivor es bueno matando y destrozando y en el credo están un poco cortos de personal y de habilidades asesinas. Si bien la lealtad de Eivor al clan de los cuervos por sobre todo genera roces interesantes con el clan, nunca tiene el mismo impacto que las primeras horas del juego.

Tu historia en Inglaterra tratará de hacer crecer tu clan aliándose con otros mediante búsquedas de traidores, destronando reyes, y de vez en cuando buscando los distintos objetivos del credo de asesinos. Cada una de estas historias tiene algo interesante que contar pero su falta de cohesión con una narrativa principal hace que se sientan disconexas. Tiene sus momentos al final del juego, pero para ese entonces puede que sea muy tarde para que empiece a importar.

La historia en el presente existe. Continuamos donde habíamos quedado en Origins, pero no es necesaria para disfrutar el juego. De todas maneras el equipo es bueno saber sigue comprometido con la mitología de la saga.

Es en los pequeños momentos donde Valhalla destaca. Misterios al rededor del mapa entregarán la mayor cantidad de personalidad del juego, desde una pareja que sólo puede reavivar la llama del amor si algo se esta quemando hasta un viejo vikingo que pide que pelees con el para que lo envies al Valhalla con su difunto rey.

En este aspecto el juego se parece a su hermano FarCry 5, una historia dividida que no logra mantener sustancia pero un mundo rico y entretenido que se define en los pequeños momentos.

Y Hablando de un mundo entretenido el gameplay busca refinar por sobre innovar, con un especial enfoque en el combate con el uso de flechas en puntos debiles para debilitar al enemigo por sobre los desvios. Lejos quedaron los origenes de sigilo de la franquicia y, a pesar que el juego intenta darte razones para usar el sigilo, la falta de insta kill con la hoja oculta y el hecho que un acercamiento directo al combate es más rápido hacen que usar tus habilidades de asesino sea sólo una tercera opción.

El principal método de avanzar en el juego y conseguir recursos será mediante saqueos a aldeas en las que irás acompañado de parte de tu clan para romper y saquear todo a tu paso. Temáticamente están muy bien logrados, con tus compañeros matando y quemando todo a su paso mientras se adentran a buscar tesoros. Lamentablemente estos combates se vuelven repetitivos, especialmente si estás buscando recursos para mejorar tu aldea. Existe una variación de estos llamados asedios donde atacarás castillos con un grupo mayor de personas, pero estos encuentros están contados con los dedos.

Un cambio bienvenido es el sistema de progresión de armas, donde tendrás sólo un puñado de armas que podrás encontrar al rededor del mundo que podrás mejorar en el herrero del pueblo. Todas las armas del comienzo del juego pueden llegar a ser tan poderosas pero puede que tengas que comprometerte con un set de armas entorpeciendo la exploración de nuevos conjuntos. Al menos el juego te deja pelear con dos escudos… en llamas…

Todas estas mejoras en conjunto de lo simplificado que está el árbol de habilidades hacen que este juego sea mucho más fácil que sus predecesores, las únicas veces que morí fue porque me metí en lugares con un nivel obviamente mayor al mío o porque me subí al edificio que estaba en llamas.

Ravensthorpe será tu centro de operaciones donde podrás obtener mejoras para los distintos aspectos del juegos así como reclutar y compartir con todo tu clan. Mucho más similar a lo que vimos en Assassin ‘s Creed 2.

Visualmente el juego es bello pero no espectacular, el juego de luces y hermosos paisajes hacen de Inglaterra un deleite y, luego del parche 1.04 el screen tearing es menos frecuente. Se siente como un juego tope de la generación pasada, pero nada que vaya a volar sus cabezas como raytracing por ejemplo

El soundtrack del juego deslumbra en los detalles, desde cánticos de tus hombres mientras que viajas en tu drakkar, hasta el sonido de las espadas y los efectos de sonidos compuestos de gritos de victoria.

Como ya es costumbre en juegos de mundo abierto, el juego viene con bugs notorios, no tan horribles como otros títulos de la saga, pero nos obligaron a reiniciar el juego un par de veces.

Probamos el juego en Series S, donde contamos con 2 modos de juego, 30 FPS en el modo calidad a 1440p y 60 FPS en modo rendimiento con resolución dinámica que puede llegar tan bajo como 720p. Si bien la fluidez en el juego hace la diferencia, los colores más apagados hacen mucho más notorio el cambio entre cada modo.

El juego cumple al entregar un mundo similar a lo que hemos visto en series como Vinland Saga, a tal punto que es tan similar que hasta tiene un pequeño manga crossover de las manos del mismo Makoto Yukimura. Y el compositor de Vikingos ha trabajado en el juego.

Si bien, la historia principal no es tan espectacular los misterios alrededor del mundo tienen la suficiente cantidad de misticismos y variaciones en el gameplay como para darle valor al juego durante las aproximadamente 70 horas que dura.

Los fans de Assassin ‘s Creed estarán satisfechos del trabajo realizado en Valhalla y es lo suficientemente independiente para que gente que no ha jugado la saga o la habían dejado de lado no se sientan alienados por las direcciones que el juego ha tomado durante los años.

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