Experiencias e impresiones usando RetroPie

Experiencias e impresiones usando RetroPie

Por   hace 3 semanas.

Con todo el boom de las retro-consolas mini, decidí dar una mirada a la causa de toda esta nueva forma de revisitar los clásicos, me refiero a la pequeña placa conocida como la Raspberry Pi y como los softwares de emulación se han adaptado a ello.

Para quienes no lo conocen o no saben de qué se trata la Raspberry Pi es un mini computador con un procesador ARM de muy bajo consumo todo construido en una sola placa, este fue creado con el propósito de enseñar informática y automatización en escuelas y universidades, pero su versatilidad le permite usarse en un montón de proyectos, entre los cuales están las mini consolas o incluso maquinas arcades.

La Raspberry Pi no es la única placa de este tipo, muchas otras han salido al mercado como el Arduino, Banana Pi, Odroid, Cubieboard, etc. La diferencia es que en la Raspberry Pi se han conjugado todos los factores para que tenga un mayor soporte de parte de la comunidad, lo que la convierte en una apuesta segura para quienes quieren crear su propia retro-consola o maquina árcade personalizada.

Si deciden adquirir una raspberry pi deben saber que hay muchos modelos, en mi caso utilice la versión R Pi 3 B+ existe una versión A+ que es una placa aún más pequeña y tiene solo la mitad de memoria, y hace poco salió la Raspberry Pi 4 que agrega un poco más de potencia y memoria, pero manteniendo el mismo tamaño reducido.

Esta carcasa viene con un HUB de 4 puertos USB, un puerto ethernet, un interruptor de apagado y uno de reseteo (que requieren una pequeña instalación de código) y un mini ventilador de 5V (es un poco ruidoso así que lo tengo conectado a una salida de 3V).

Ahora cuando hablamos de potencia no esperen una que vaya a la par con un PC de escritorio ya que aún sigue siendo una placa de bajo consumo y a pesar de que se le puede realizar un overclocking no es una ganancia muy elevada, aun así, es impresionante para su tamaño.

El costo de la placa es bastante bajo, no más de $38.000 en algunas tiendas nacionales pero ese precio solo considera la placa, lo que puede subir el valor es cuanto espacio necesitaras, ya que para el almacenamiento utiliza una memoria microSD, como saben su costo por sobre 16GB va aumentando de forma exponencial, pero es posible abaratar costos con un disco duro externo vía USB o incluso un servidor con las Roms en un PC compartido por una red local.

Tampoco está considerado el costo de la carcasa, que si bien no es indispensable es muy recomendado para evitar daños externos, después de todo sigue siendo un circuito expuesto. Puedes elegir entre varios modelos muy llamativos como los que tienen forma de mini consolas, en mi caso opte por la Nespi Case+ que tiene forma de consola de Nes y viene con script para un apagado seguro que cierra todos los procesos antes de apagar la placa.

Funciona con cualquier televisor que tenga HDMI, pero también es posible conectarla a un televisor antiguo usando un cable RCA “especial”, aunque en ese caso requiere tunear un poco las opciones gráficas.

Lo otro que no está considerado es la fuente de poder, en algunos casos podemos usar un cargador de celular que entrega la energía suficiente, pero se recomienda usar un adaptador oficial o al menos uno que cumpla con todas las regulaciones.

Ahora vamos con la parte software, en este caso la opción por defecto debería ser RetroPie, pero no es tan amigable en ciertos aspectos por eso existe otro sistema similar para quienes no tienen la paciencia de aprender nuevas cosas, llamado RecalBox y por último para los que quieren resultados sin tanta parafernalia existe Lakka.

Pero ¿que son estos sistemas?, los tres son una serie de aplicaciones que corren sobre Linux, la aplicación que los tres tienen en común es RetroArch. RetroArch es un frontend que alberga varios emuladores conocidos como núcleos y además es multiplataforma, pueden correr en varios sistemas operativos, muchos de sus emuladores han sido adaptados para correr usando la librería conocida como LibRetro.

La filosofía detrás de RetroArch es otorgar una emulación que permita una configuración centralizada, esto quiere decir que, si configuras un control para que funcione con un emulador, funcione de manera similar con los demás emuladores a menos que queramos personalizarlo para ciertos núcleos o juegos específicos, lo otro es reducir al máximo la latencia y otorgar herramientas para una emulación lo más fiel al original.

Eso que ven en los bordes se llaman Bezel, sirven para tapar los espacios negros ahora que la mayoría de las pantallas son rectangulares, utilice uno llamado Bezel Project, que es fácil de instalar y desinstalar, igual recomiendo instalarlos al final.

Lakka es el mejor ejemplo para aprender a usar RetroArch ya que no usa otra aplicación y tiene entre sus opciones la posibilidad de usarse como un pendrive booteable, lo que nos permite transformar cualquier PC en un centro de entretenimiento, además que nos ayudara a entender cómo funciona todo.

RetroPie por otro lado está diseñado para correr en una Raspberry Pi, aunque es posible instalarlo en Linux y ejecutarlo como una aplicación, lo mismo con Recalbox, pero requieren un par de pasos extras para usarlos de ese modo. Ambos usan RetroArch para manejar la distribución de los emuladores, pero la interfaz está a cargo de otra aplicación llamada Emulation Station.

Lakka usa la interfaz de RetroArch que es una copia del menú de la PS3, Emulation Station por otro lado es más configurable y permite agregar temas que modifican de forma considerable la interfaz, pudiendo colocar en la previsualización de cada juego una descripción, además de imágenes y videos.

Este proceso de colocar la información, imágenes y videos de cada juego se conoce como Scrape, dado que los nombres con los cuales se distribuían algunas Roms se fueron estandarizando para que fueran compatibles entre distintos emuladores, los programas que permiten el Scrape comparan estos nombres y bajan la información desde distintas páginas, obviamente hay un margen de error.

Hacerle Scrape a los juegos de DOS es de difícil a imposible usando datos desde la red, ya que, a diferencia de una ROM, el Scraper se marea con tantos nombres de archivos diferentes. Usando SkyScraper pude categorizar los juegos de PC, pero usando datos locales que renombre con el nombre del juego y usando videos propios que capture con D-Fend Reloaded.

Volviendo a lo que necesitas, una vez que hayas elegido que aplicación usar solo debes flashearla en la memoria, hay manuales completos sobre eso, pero es básicamente bajar una imagen y pasarla a la microSD con un programa como Etcher, por ejemplo.

Una vez que ya tienes lista tu imagen puedes probarla directamente, se demorara en iniciar la primera vez ya que comienza a instalarse dentro de la memoria, así que como debes suponer el siguiente paso es agregar las roms.

Por razones legales no podemos otorgar ninguna página o dirección donde descargar roms, pero Google es tu amigo y solo debes buscar aquellas romset (conjunto de roms) NO-INTRO que están normadas con los archivos necesarios para correr en RetroArch. Ahora si tienes roms antiguas lo más probable es que no sean detectadas por RetroArch, se pueden usar programas como clrMamePro para normalizarlas, pero es un proceso que seguramente te va a tomar más tiempo del que querrías. 

Las más fáciles de usar son las roms de Nintendo y Super Nintendo, casi siempre se recomienda usarlas para probar si todo funciona y si la imagen quedo bien instalada en la memoria flash, ya que no requieren Bios, archivos extras que necesitas para correr ciertos sistemas y cumplen la función de emular la maquina donde corría el juego.

Por último, necesitas un control, puedes utilizar uno de Xbox o de PS4, hay también toda una gama de controles retro de los cuales sobresale la marca 8bitdo que pueden conectarse directamente a la Raspberry vía Bluetooth. Incluso si no tienes un control a mano puedes conectar un teclado y usarlo como control, también hay drivers para el Steam Controller o para usar tu Smarthphone como control, pero eso requiere un poco más de experiencia así que los descartamos por ahora.

Esto es muy importante y es algo que genera un poco de confusión ya que no está claramente explicado en la documentación, se trata de la configuración de botones, cuando llegues casi al final y tengas todos los botones asignados quedara uno que debes asignar como hotkey, este botón sirve para hacer combinaciones es por eso que se recomienda asignárselo al botón de seleccionar o Select.

Los controles usados son de la marca 8BitDo, en su pagina hay modelos que replican el diseño de controles de varias consolas antiguas.

¿Por qué? Cuando ejecutes un juego llegara un momento que pensaras ¿y cómo vuelvo al menú? Para eso es precisamente la tecla hotkey, al presionar las combinaciones Select+Start saldrás del juego y volverás al menú principal, al menos así lo explica la documentación, pero en realidad es la combinación (hotkey)+start la que te devuelve al menú, por eso ya es normal que se le dé al botón select esa función, la cual junto a otras combinaciones te permitirá abrir el menú de RetroArch, resetear el juego o grabar la partida.

A continuación, pueden ver cómo queda todo armado y alguno de los emuladores que se utilizaron, el desafío en este caso era poder ejecutar todos los emuladores usando solo el control, sin intervención de un teclado, algo que suena sencillo, pero en ciertos casos no lo es porque muchos emuladores fueron diseñados para usarse solo en un PC y aun no existe una versión que permita asignar botones a un control de forma directa.

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