LagZero Analiza: Xenoblade Chronicles X [review de otro planeta]

LagZero Analiza: Xenoblade Chronicles X [review de otro planeta]

Por   el 03/03/16 a las 10:16 pm.

Hace poco más de un mes, tuve el placer de echarle el guante a la última obra de Monolith Soft para Wii U, y aquí vienen mis impresiones y descargos.

Xenoblade Chronicles X es una reimaginación/secuela espiritual del título que salió para Wii en el 2010 (y luego porteado a la New 3DS el 2015); pero es en el nombre y la mecánica de mundo abierto donde termina la relación de estos juegos.

Sólo lamento no haber tenido el juego en mis manos por más tiempo, para haber hecho un review más completo. Aún así, trataré de no hacer ningún spoiler (o los mínimos posibles).

El argumento

Año 2054. Dos razas alienígenas en conflicto, libran una terrible batalla espacial a muy poca distancia de la Tierra. Los humanos en medio del fuego cruzado que está azotando la Tierra, tratan de huir del planeta en gigantescas naves, antes de que sea tarde para ellos. Eventualmente, los humanos llegan a un nuevo planeta (llamado Mira) para vivir y reconstruir sus vidas.

Un vistazo a New L.A. la ciudad que nos cobijará en Mira

Un vistazo a New L.A. la ciudad que nos cobijará en Mira

La verdad es que el inicio de la historia es un poco clichè si me lo permiten; un tanto muy dramático y con poco sustento. Y es que un conflicto intergaláctico no estalla todos los días en la órbita de tu planeta. Me habría gustado una introducción con mucho más contenido, más fundamentada y no tan casual; algo que motive al jugador más que sólo haber pagado el precio del juego nuevo a explorar el trasfondo de la trama.

Fuera de eso, el desarrollo de la historia una vez comienzas a deambular por Mira es bastante mas entretenido; aunque sigue siendo ligero y sencillo.

El protagonista

Xenoblade Chronicles X tiene un buen grado de personalización del personaje que manejaremos durante el desarrollo de la historia.

Desde el color y forma del pelo, estatura, color de piel y ojos, voces, género, cicatrices, tatuajes. Me agrada tener la posibilidad de que “MI” personaje sea como yo quiero. No me molestan los personajes hechos, pero la personalización siempre es un punto a favor en un juego de rol.

Además de la apariencia de nuestro avatar, están las clases (profesiones o tipo de personaje) que a su vez tienen sub-clases o especializaciones.

Mecánica y Jugabilidad

El sistema de clases es sencillo y cada una tiene dos sub-ramas de especialización que permiten tener habilidades y jugabilidad un poco diferente en cada caso.

La posibilidad de cambiar entre las diferentes clases en cualquier momento, le agrega bastante flexibilidad al juego, y permite que podamos adaptarnos de mejor forma a los constantes desafíos que encontraremos a lo largo y ancho de Mira.

Los nenes de Monolith Soft le sacaron trote al Gamepad de Wii U, ya que es en esa pantalla donde podemos ver el mapa, objetivos, información adicional de lugares y enemigos, usar puntos de viaje rápido para movernos grandes distancias en una pantalla de Loading un parpadeo, y otras chucherías.

Como buen (o mal) juego de mundo abierto, debemos ir recolectando misiones para poder progresar en la historia y en el desarrollo de los personajes.

Aquí quiero detenerme un poco. Una forma de obligarnos motivarnos a realizar misiones secundarias, explorar la ciudad y sus alrededores e interactuar con otros npc, es el definir requisitos para las misiones principales. No podrás progresar si no cumples por ejemplo con cierto grado de afinidad con tus compañeros de grupo, o cierta popularidad en la ciudad o cierto grado de exploración de Mira.

Malo es tener pocos fundamentos para hacer lo que haces. Pero más malo es tener que hacer recados para poder progresar. Mal ahí Monolith.

De no hacerlo, sólo podremos pasear por Mira, desbloquear zonas y regiones del gigantesco mapa y recuperar partes de la nave, plantar sondas para escanear las diferentes zonas del escenario (y desbloquear los tan útiles puntos de viaje) y recolectar muestras de la flora local entre otras cosas.

Despliegue visual

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me sorprendió la dirección artística y el cómo lograron otorgar tanta vida y tanta belleza al planeta Mira

Aquí tengo sentimientos un poco encontrados.

Por una parte debo decir que me sorprendió la dirección artística y el cómo lograron otorgar tanta vida y tanta belleza al planeta Mira. Las cascadas y montañas son más que hermosas. Los prados, colinas, ríos, vegetación son . La fauna también es muy variada y muy bien diseñada.

En pocas palabras, el juego tiene muy buen lejos.

Pero, cuando me acerco a los pies de un monte o a un risco o a un árbol, la cosa cambia. Mucha de la calidad visual depende de las texturas (cuya calidad es indudable); pero los polígonos son bastante más toscos. Apreciar la belleza y majestuosidad de una montaña desde lejos, no hace más que menguar a medida que te acercas y ves que mucho de su “volumen” no es más que un truco de textura con luz y sombra.

Ahora bien, para los camPECEnos, niños rata y campesinos interesados, el juego corre a 720p@30fps (dato fagboy irrelevante a mi juicio). Y lo jugué en 2 pantallas de diferentes características (una de 36″ a 60Hz y otra de 40″ 240Hz) y la diferencia es notoria. Claramente la alta frecuencia de una pantalla le ayuda bastante a la fluidez, y los 30 cuadros por los que varias ratas lloran sangre no se notan.

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Cuando los elementos aparecen de la nada y casi encima de nosotros es muy desagradable

Otro elemento presente (o ausente) en la mayoría de los juegos de rol/acción de mundo abierto, y de las que Xenoblade Chronicles X no se salva, es una detección de colisiones paupérrima. Entiendo perfectamente lo costoso de implementarlo, sobretodo en escenarios tan tremendos y con enemigos que se mueven con rapidez u objetos con geometrías irracionales; pero siempre hay manera de lograrlo. Y que acá podamos traspasar como fantasmas a casi todos los enemigos y algunos elementos del escenario me disgusta.

Y por último. Poping-fucking-Up. De verdad me molesta que no implementen un método de pre-carga más eficiente de los objetos del entorno. Cuando los elementos aparecen de la nada y casi encima de nosotros es muy desagradable. Está bien, no ocurre siempre; pero cuando ocurre, es desagradable.

Salvo esos detalles, estamos frente a un título que superó mis expectativas en cuanto a despliegue técnico.

Los sonidos de Mira

La música de Xenoblade Chronicles X aporta bastante al juego. La música incidental acompaña gran parte del progreso. Varía según la situación en la que nos encontramos; ya sea en combate, en dialogo con algún otro personaje o simplemente explorando Mira.

En ningún momento me pareció repetitiva, o fuera de lugar; y siempre acompañaba los eventos de forma complementaria.

Los efectos de sonido si son un poco más repetitivos, y puedes escucharlos con mayor frecuencia en algunas zonas, dada la naturaleza del juego.

El combate

Para los que jugaron Xenoblade en Wii/3DS encontrarán poca innovación aquí. Para los que no, les cuento que la mecánica de combate es una simplificación del ya popular método de barra de habilidades que podemos ver en casi cualquier MMORPG.

Cada habilidad (llamada Arte) depende de la Clase que nuestro personaje tenga activa en ese momento. Algunas artes se comparten entre las clases, pero en su mayoría son únicas.

Una mejora respecto de la versión anterior es que cada arte puede utilizar un arma de distancia o cuerpo a cuerpo. Además, nuestro personaje puede cambiar entre armas a distancia y cuerpo a cuerpo con solo pulsar un botón. En el caso de nuestra party, ahí si dependerá del arte que utilicen.

Esto último nos da un amplio abanico posibilidades a la hora de enfrentar a los enemigos que nos topemos en Mira.

Raya para la suma

Técnicamente Xenoblade Chronicles X es un tremendo trabajo. Exprime bastante la limitada potencia de la Wii U, así como sus capacidades únicas (el control/tablet).

El argumento está un poco flácido, y si no estás avanzando en las misiones principales se vuelve un poco repetitivo. La variedad de quests secundarias agrega un factor entretenido; pero el escenario es tremendo, e ir desde A hacia B constantemente puede aburrir incluso al jugador más motivado.

El despliegue visual y las variadas formas de enfrentar a los enemigos en combate es lo que me mantuvo más pegado al control.

La música también es otro punto a favor. Entretenida. Emocionante. Tensa. Hay de todo un poco, de acuerdo a la situación en la que te encuentras.

Como dije al inicio, lamento no haber tenido el título en poder por más tiempo. Me habría gustado mucho descuerar y lapidar el poder usar un SKELL (los robots transformables) y analizar qué tan diferente se torna el juego.

Y finalmente, si tienes Wii U y te gustan los Action-RPG entonces Xenoblade Chronicles X debería estar en tu lista de títulos por jugar Ya que tampoco hay mucho de donde escoger en realidad.

Comentarios y Opiniones

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