LagZero Analiza: Driveclub [Review]

LagZero Analiza: Driveclub [Review]

La necesaria cruza entre lo arcade y la simulación automotriz.

Por   el 01/11/14 a las 4:00 pm.

Driveclub no es GT 5, tampoco es Project C.A.R.S. ni ningún otro símil de la simulación en el género tuerca gamer. Pero por otro lado, tampoco es un arcade genérico con paso casual para ese incauto que compra un juego “de autos” porque “es lo que hay”, como los ya muy gastados Need For Speed.

Entonces es justo preguntarnos ¿qué es lo que Driveclub trae a la mesa?. Pues nada más y nada menos que una cruza entre dos tipos de juego que, si bien no dejan satisfecho al más exigente gamer simulador (como nuestro Patomax), le darán una cuota de competitividad bien realizada para gastar infinitas horas frente a la consola.

Lo primero para mencionar es algo bien específico de la PS4 como plataforma: El nuevo Dualshock 4 es un control que funciona perfectamente para los simuladores de carrera. El solo hecho de que los triggers y palancas funcionen con extrema resolución, permite que el control de la aceleración, frenado y el timón (en especial para el Drift), sea un placer.

Dicho eso, no quita que puedas comprarte un volante y jugar como un piloto de escritorio, pero debo asegurarles que la experiencia del Dualshock 4 es bastante gratificante.

Ahora al juego.

La primera recepción en Driveclub es a bordo de la cabina de un Mercedes Benz, y cuando digo en la cabina, es porque la cámara por excelencia para competir es la vista en primera persona del volante. Aunque puedes cambiar fácilmente con el toque de un botón para poner las cámaras externas, me he encontrado en pocas ocasiones en las que he querido salir a ver el exterior del auto durante una carrera.

Tengo esa maña de viejo gamer que me impide pensar en simulación si estoy viendo el auto desde una cámara misteriosa voladora: si no es tras el volante, no sirve, y en ese departamento, Driveclub hace un tremendo trabajo de inmersión para el jugador.

Volviendo a las físicas y realismo, el juego combina varios factores relevantes de la simulación, con algunas concesiones bienvenidas del mundo arcade. Este balance queda claro, por ejemplo, en el sistema de daño: es cosmético, bien hecho, pero no tiene relevancia para la conducción. Puedes chocar de frente con un cloque de concreto, y seguir andando como si nada. Claramente, una regalo para los conductores más casuales (como quien les habla, y tengo un video para probarlo).

Pero del mundo de la simulación, Driveclub viene cargadísimo de buenas señales: las físicas super realistas de los autos, los mismos vehículos que vas desbloqueando en la medida que compites en las variadas series del juego. Son 50 autos divididos las categorías Compacto, Deportivo, Rendimiento, Superdeportivo e Hiperdeportivo.

Si bien nos son los 10.000 modelos de autos que prometen los megalómanos GT5 o C.A.R.S., es más que suficiente para tener cientos de horas enfocadas en desbloquear autos de categorías superiores. Nota mental: no he visto vehículos japoneses ¿serán muy de plebeyo?. Cómo sea, se supone que el catálogo de autos ser irá ampliando, pero hoy incluye joyas como  Mercedes-Benz, Ferrari, Audi, BMW, Aston Martin, Bentley, Lotus, Maserati, RUF, Spania, McLaren, Pagani o Koenigsegg. Dentro de las joyitas que nos quitan el sueño están: McLaren P1, Ferrari 458 Italia, Aston Martin One 77 o el Hennesey Venom GT.

Respecto del diseño de la experiencia, Driveclub tiene cosas muy bien realizadas. Lo primero para destacar, es el adecuado y maravillosamente bien conseguido sonido de los autos. Cada auto con su sonido característico y muy detallado, cosas que solo podrán evaluar cuando estén a bordo de uno de estos autos, pero que a la hora de contar para la experiencia general ingame, es parte vital.

También el nivel de detalle de las cabinas, que van desde las agujas hasta pantallas con información, es altamente gratificante a la hora de evaluar la experiencia de juego. Las pistas y la ambientación general es estupenda, donde lo que lejos más me ha logrado entretener, son las carreras nocturnas, algo que pocos juegos logran de buena manera, o que al menos no hemos visto bien armado hace bastante tiempo.

Las carreras nocturnas están fantásticamente bien armadas.

Las carreras nocturnas están fantásticamente bien armadas.

En general, Driveclub es un juego que cumple con todo lo que promete. Una experiencia robusta de carreras de autos, altamente competitiva (sobre todo si te vas al modo online), muy gratificante e inmersiva, especialmente a la hora de evaluar el diseño general, los valores de simulación y las concesiones arcade.

Si me apuran, diría que es un peldaño más digerible que Gran Turismo y Forza, algo como lo que fue GRID en su minuto, quizás un poco menos arcade, pero no menos entretenido, así es que si tienes ganas de un buen título de carreras para esta temporada, Driveclub no debiese decepcionar.

 

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