
Si lees LagZero todos los días, estarás al tanto de que en Octubre un chico de 15 años fanático del XBOX360 huyó de su casa luego de que sus padres le quitaron la consola por jugar mucho. Luego de varias semanas de búsqueda, donde hasta Microsoft había ofrecido recompensa por dar información acerca de su paradero, lamentablemente encontraron su cadáver. Hoy nos enteramos de que sus padres crearon una fundación en su memoria para ayudar a menores de escasos recursos a hacer deporte. Ya que los padres culpan mayoritariamente de la muerte del muchacho a su adicción a los videojuegos, el mensaje es claro: suelta un ratito el computador/consola y juega un poco más en el mundo real.
El funeral de Brandon Crisp será mañana viernes y se espera que asistan más de 1,000 personas a consolar a la familia por la terrible pérdida.


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